Asombra la falta de urgencia con que la administración atiende el problema, escribe Ángel Rosa
9 de junio de 2026 – 11:10 PM
[Opinión]
Nadie hubiera imaginado en 2024 que la crisis de servicios más importante del gobierno de Jenniffer González sería de agua potable. Cuando a mediados de 2023 la entonces comisionada residente comenzó a perfilarse como candidata a la gobernación, fue la crisis del sistema eléctrico y las fallas en su manejo lo que le permitió abrir un flanco de diferenciación con el gobierno de Pedro Pierluisi.
Ya convertida en la candidata del Partido Nuevo Progresista (PNP), la gobernadora fue categórica al prometer: que cancelaría el contrato de LUMA Energy y que designaría un zar de energía para dar seguimiento día a día a las estrategias para mejorar el servicio. Un año y medio después de haber juramentado como mandataria, el plan para atender la crisis energética pareciera estar funcionando. LUMA está contra la pared y muy probablemente, cuando agoten los recursos judiciales, el contrato será anulado. Mejor aún, no tenemos un apagón total desde abril de 2025. Recientemente, la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) aseguró que cuenta con generación suficiente para cubrir la demanda este verano.
En vez de capitalizar sobre ese logro, el gobierno atraviesa una nueva crisis, tan seria y dañina como lo fue para Pierluisi la pusilanimidad con que enfrentó a LUMA. La crisis del agua en el área metropolitana comenzó a manifestarse en octubre del año pasado. Desde entonces ha adquirido magnitud de bola de nieve.
https://www.elnuevodia.com/opinion/punto-de-vista/acueductos-es-la-nueva-luma